domingo 26 de febrero de 2012

Nothing else Matters

Metallica acaban de cumplir 30 años de existencia, una cifra al alcance de muy pocas bandas. Más si cabe con una trayectoria que, con altos y bajos, siempre se han mantenido en la primera línea del rock.

Este año, la banda realizará una pequeña gira europea --Madrid incluida-- en la que celebrará el 20 aniversario --aunque siendo precisos haga 21-- de la obra que los catapultó a un público más amplio, su disco homónimo --más conocido como Black album--.

En ese álbum se encontraba una de las joyas de la corona, la balada Nothing else Matters, tema que superó etiquetas de géneros y que llegó a todo tipo de públicos, convirtiéndose en una de las canciones más populares de la banda.

Uno de los primeros lugares donde Metallica otorgó relevancia al tema fue el concierto en homenaje a Freddie Mercury hace casi 20 años en el mítico estadio de Wembley. Un bautismo de fuego.



Es un tema que no solo ha contado con defensores desde las trincheras rockeras, sino que también desde el pop o formaciones corales ha tenido sus propias versiones. Una de las más destacadas es la que interpreta en directo Macy Gray.



Nothing else Matters fue compuesta por James Hetfield, uno de los líderes de la banda, y es una de las pocas canciones en las que el vocalista encara el solo del tema en detrimento de Kirk Hammett. En directo, el protagonismo recae absolutamente en Hetfield.

La canción ha contado también con las interpretaciones sinfónicas de Apocalyptica, una revisión a piano de Lucie Silvas, versiones corales y la más inclasificable de Shakira. Sin embargo, Aaron Lewis, cantante de Staind, es quien tuvo el honor de tocar la pieza ante los mismos Metallica en un homenaje de la MTV.

domingo 29 de enero de 2012

Conciertos: Arctic Monkeys en Barcelona

Pasan por ser uno de los estandartes del nuevo indie rock británico y Arctic Monkeys no defraudaron en su nueva visita a Barcelona, en un Palau Sant Jordi con una muy buena entrada y unos grandes teloneros como Miles Kane.

Como suele ser habitual en el Sant Jordi, largas colas para la entrada, y en el interior un escenario desnudo sin accesorios de ningún tipo con un telón blanco al fondo --como la portada de su último álbum Suck it and See--.

Miles Kane ofrecieron un concierto muy entretenido que gozó de un sonido más que aceptable y divirtieron en los 40 minutos que estuvieron sobre las tablas. En verano volverán en el marco del FIB.

Los británicos Arctic Monkeys iniciaron su concierto con la pegadiza Don't sit down 'cause I've moved your chair, con ese aire western del inicio, para dar paso a la no menos saltarina Teddy Picker.

El centro de atención del grupo es el vocalista y guitarrista Alex Turner --con nuevo look tupeliano--, pero eso no debe menoscabar el trabajo sobrio del resto de componentes, sobre todo de un hiperactivo Matt Helders a la batería.

Una de las mejores partes del show es la central en la que enlazan tres himnos como son la ruidosa Brianstorm, los temas de su primer álbum The view from the afternoon y I bet you look on the dancefloor, con  la nueva Library pictures.


En el último tramo del set principal destacaron This house is a circus, el medio tiempo de She's thunderstorms y la final When the sun goes down. Tras una breve pausa, los de Sheffield atacaron un bis de tres canciones con Suck it and seeFluorescent adolescent y 505, en la que contaron con el apoyo de Miles Kane.

Un buen concierto de uno de los mejores grupos surgidos en los últimos años, pero cuya corta duración --una hora y cuarto-- deja un poso de que no hubiera pasado nada por alargarlo tres o cuatro canciones más.

miércoles 25 de enero de 2012

Conciertos: Mastodon en Barcelona

Tras las últimas visitas europeas en el marco de festivales o giras de Metallica, Mastodon aterrizó en Barcelona en la gira de presentación de The Hunter. El grupo de Atlanta no defraudó y ofreció un concierto tremendamente contundente con un total de 23 temas tocados del tirón.

Teloneados por unos interesantes Red Fang, que divirtieron en la escasa media hora que pudieron tocar, Mastodon iniciaron su concierto con dos cortes de su nuevo álbum, Dry Bone Valley y Black Tongue, primeros de los nueve temas que tocaron de The Hunter.

Y es que The Hunter acaparó --no podía ser de otra manera-- más de un tercio de los temas del concierto, en el que no faltaron temas de sus anteriores cuatro trabajos, aunque sorprendió la escasa presencia de Crack the Skye --con solo dos piezas y la ausencia de Oblivion--.

Temas como I am Ahab, Crystall Skull o Colony of Birchmen se mezclaban con los nuevos Blasteroid, Thickening y All the Heavy Lifting, sin apenas pausa y poco intercambio de palabras --el único que se dirigía al público era el guitarrista Billy Kalliher--.

En el primer tramo del concierto hubo momentos en el que el sonido no era todo lo nítido que debería, cuestión que se solucionó y que permitió diferenciar las diferentes voces y sonidos que componen el mosaico de Mastodon.

A partir del single Curl of the Burl --recibida con entusiasmo--, el concierto inició una marcha imparable hasta el final con joyitas como Aqua Dementia, Crack the Skye, Iron Tusk y March of the Fire Ants.

El trallazo Blood and Thunder estaba reservado como último tema del set y sonó de una forma tremenda en Razzmatazz --ese final es maravilloso--, dejando paso a un bis en el que interpretaron Creature Lives, junto a los integrantes de Red Fang.